I DOMINGO DE CUARESMA


Padre, no nos dejes caer en la tentación de vender tu amistad por buen precio, en salario mensual, en seguridad.

No nos dejes caer en la tentación de olvidarte por tener mucho trabajo, por tener mucha importancia, por tener muchos agobios, ni por los grandes propósitos de hacer muchas obras buenas.

No nos dejes caer en la tentación de olvidarme de los demás, por tener que hacer oración a Ti; o de olvidar la oración a Ti por atender a los demás.

Retira, Señor, la tentación de hacer algo, lo que sea, olvidándome de Ti Amén.