II DOMINGO DE CUARESMA


Señor: Quiero subir al monte de la vida y habitar en presencia del Señor, quiero transfigurarme en el Tabor y establecer allí mi tienda y morada.

Quiero escuchar palabra encendidas, cegarme en la luz del Sol deslumbrador, quiero entrar en la nube del amor, tocar a Dios con manos doloridas.

Pero voy comprendiendo que hay montes Tabor; Jesús es el Tabor, manifestación de la gloria de Dios que tiene entrañas.

Y en los hombres y mujeres que sufren cada día Jesús-Tabor me espera y acompaña. Amén.