APURANDO LA CUARESMA, TOCANDO LA PASCUA


Cercanos a la Semana Santa, estamos a punto de adentrarnos en los días más importantes de todo el año cristiano. Jesús Resucitó de la muerte. Este es el acontecimiento central de la fe de los seguidores de Jesús, los cristianos. Sabemos que Jesús vive y por eso es hora de celebrar bien con la vida y la fe este gran acontecimiento. La mejor de las noticias. Jesús vence a la muerte. Él entregó su vida. Él nos da vida abundante, rebosante, imparable, para siempre.


Semana Santa: un tiempo para acompañar a Cristo en su entrega, en su Pasión y Muerte, y en su Resurrección. Somos llamados a crecer en fidelidad a Él, en comunión e intimidad con Dios Padre, y en entrega y servicio a los hermanos, sobre todo a los nuevos “crucificados” de nuestro mundo, y en este tiempo.


Pascua: Un tiempo para reavivar la alegría de la vida nueva y sobreabundante que Jesús nos ofrece, un tiempo para dejarnos sorprender y transformar por la Buena Noticia de su Resurrección, e implicarnos en ella, haciéndonos testigos suyos, como Iglesia, como parroquia, en nuestro caminar juntos. Crecer como discípulos fieles para ser audaces misioneros. Hay que compartir la noticia de la Pascua. Hay ahora mucha gente, muchas situaciones, mucha tristeza, que necesitan ser “tocadas” e iluminadas por la alegría de Jesús Resucitado. Este año ¿a quien vas a llevar la alegría de la Pascua?