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JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2023


El pasado 24 de Septiembre de 2023, la Iglesia celebró el Día Mundial del Migrante y del Refugiado. Al proponer el lema:” Libres de elegir si migrar o quedarse”, el Papa Francisco nos invita;

  • A crecer en corresponsabilidad para eliminar las causas que provocan las migraciones forzadas;

  • A crear puentes y no levantar muros;

  • A preguntarnos no solo qué podemos hacer, sino qué debemos dejar de hacer como personas, sociedad e Iglesia para que todas las personas tengan acceso a un desarrollo humano integral con la posibilidad de vivir en paz y dignidad en el propio País.

Con esta monición de entrada, se inició la celebración de la Eucaristía, en la Parroquia Nuestra Señora del Portillo. Una Eucaristía multicultural, muy colorida con trajes regionales de varios Países extranjeros y españoles, una Eucaristía viva, alegre con varios coros y cantos con distintos idiomas (Coro de niños del Portillo, Fan de Guinea Ecuatorial y Rumanos).

La misa fue presidida por el vicario de la Pastoral con migraciones, Don Sergio Pérez y acompañado de nuestro Párroco Don Jesús Gracia y varios Sacerdotes, diacono y seminarista.

En su homilía, Don Sergio nos recordó que entre las causas visibles de las migraciones forzadas, se encuentran las persecuciones, las guerras, la hambruna y la miseria. Los migrantes escapan debido a la pobreza, al miedo y a la desesperación.

Fijándose en el cartel de la JMMR, señaló tres aspectos:

  • LA LIBERTAD; la libertad de existir como ciudadano del mundo, o la de no tener que migrar.

  • LAS MUJERES; como las más perseguidas, y explotadas en ese drama de la migraciones.

  • LOS NIÑOS; los que más sufren, pero también la Esperanza de un mundo mejor.

El camino sinodal que, como Iglesia, hemos emprendido, nos lleva a ver a las personas más vulnerables como unos compañeros de viaje especiales, que hemos de amar y cuidar como hermanos y hermanas. Solo caminando juntos podremos ir más lejos y alcanzar la meta común de nuestro viaje.

Al finalizar la Eucaristía, nos trasladamos en los salones de la Parroquia, donde compartimos todas comidas variadas, platos típicos de cada rincón del mundo. A continuación una tertulia dirigida por Don Eduardo Gálvez, delegado de la pastoral con migraciones, donde se recogió varias propuestas, con el fin de crear redes y darnos a conocer entre los distintos grupos de la pastoral de migraciones de la Archidiócesis de Zaragoza.

El Espíritu Santo, va despertando corazones y estructuras que alumbran un nuevo momento, en que la migración forma parte de la manera de acoger la realidad a la que, como misión, el Señor nos convoca.


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