III DOMINGO DE CUARESMA





Señor Jesús, nosotros somos esa higuera a la que año tras año vienes a buscar fruto y no lo encuentras. Tú que eres compasivo y misericordioso, ten paciencia con nosotros. Renueva nuestro corazón. Trabájanos tú por dentro para que apoyándonos en ti y aliméntanos con tu cuerpo, sepamos darte lo mejor de nosotros mismo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén